Monday, October 26, 2009

Ejercitando tu Autoridad en Oracion


“Muchos en la iglesia hoy son mantenidos cautivos espiritualmente, no por el poder del enemigo, sino porque no entendemos con claridad nuestra autoridad y llamado en Cristo… conforme comencemos a entender la esperanza de Su llamado, comenzaremos a andar en una vida abundante en libertad y poder.”  Angie Weaver

La mayoría de cristianos ni conoce ni pone en uso la tremenda autoridad que tienen en Cristo. Dios nos ha llamado para que marquemos una diferencia en la tierra. Él quiere que nosotros reinemos sobre ella. Él puede imponer Su voluntad, pero limita su actuación sobre la tierra a aquello que hace trabajando a través de Su pueblo. Él no quiere que nosotros estemos pasivos viendo como la tierra se deteriora (Salmos 8:4-6, 115:16). Pero si evaluamos la situación, ¿no es eso  lo que muchos cristianos están haciendo? ¿Cuántos de nosotros ejercitamos nuestra autoridad? Esto debe cambiar.     

Dios nos ha dado autoridad para reinar en la tierra.
Puede que no lo sintamos, pero es cierto. Él no hace nada sobre la tierra a no ser que lo haga a través de una persona. Él siempre pretendió reinar sobre la tierra, pero a través de la autoridad delegada a la humanidad (Génesis 1:26). Nosotros debíamos llevar a cabo el gobierno de la tierra, pero Adán y Eva lo cedieron a través de la desobediencia. Ya conoces la historia. Adán transfirió la autoridad sobre la tierra a Satanás (Lucas 4:4, 2 Corintios 4:4). Toda la humanidad entonces paso a estar bajo su dominio. Dios no le dio autoridad a Satanás sobre la tierra, se la dio Adán.

Necesitábamos que alguien se interpusiera entre nosotros y Satanás para romper con ese dominio. Jesús era el único que podía. Vino como hombre completando totalmente la voluntad de Dios y se convirtió en nuestro intercesor – el único que podía unirnos con Dios otra vez y romper el dominio de Satanás sobre nosotros (Isaías 53:12). Jesús nos compró con Su sangre (Apocalipsis 5:9, 1 Timoteo 2:5) – y no solo nos restauró para con Dios – Él se convirtió en la forma en la que Dios podía volver a tener dominio sobre la tierra (1 Corintios 15, Mateo 28:19-20). Jesús podía ahora reinar sobre los asuntos de la tierra.

Él nos ha dado autoridad para reinar – y a través de la oración – ejercitamos esta autoridad en Cristo.

Somos llamados a orar y a buscar justicia en la tierra a favor de los demás.
 No solo podemos romper las fortalezas personales en nuestras vidas a través de la oración, sino que también podemos impactar nuestras ciudades y naciones. El mundo esta bajo el poder del maligno (1 Juan 5:19). Mira alrededor y lo verás por todos lados. Drogas – pornografía – asesinatos, maldad, etc. Pero nosotros podemos marcar una diferencia. Jesús tiene autoridad en el cielo y en la tierra, Él reina a través de Su iglesia. ¡Él cambia las cosas en la tierra a través de nosotros! Debemos aprender a ejercer nuestra autoridad justo en medio del territorio del enemigo. Leemos en salmos 144:1, “¡Bendito sea Jehová,  mi roca, quien adiestra mis manos para la batalla y mis dedos para la guerra!” Éxodo 15:3 dice, “Jehová es un guerrero. ¡Jehová es su nombre!”  Cuando usamos nuestra autoridad, podemos someter poderes y principados (Efesios 3:10). ¡Vaya! 
Pero ¿como podemos andar en autoridad en medio de Guerra espiritual personal y a veces sin fin? Aquí hay algunas formas en las que podemos ser Fuertes:


Formas para estar Firme en tu Autoridad en Oración
  • Habitar en Cristo - Cuando habitas en Cristo, puedes orar por las cosas que están en el corazón de Dios.
  • Practicar el ayuno de forma habitual - Ayunar te da poder espiritual y fuerza para estar firme en contra del enemigo.
  • Estar preparado para la batalla y constante en oración - Conoce que estás en territorio enemigo, y que estás aquí para luchar por el Reino de Dios. Vigila por los dardos de fuego. Levanta tu escudo de la fe y no titubees en la oración. Ponte toda la armadura de Dios (Efesios 6).
  • Mantente firme sobre las promesas de Dios -  Estate firme sobre las promesas de Dios y no escuches al enemigo. Habla las promesas de Dios sobre tu familia, vecindario, ciudad, y nación.
  • Conoce y ora la Palabra de Dios - Intenta usar la oración de Daniel que se encuentra en Daniel 9:3-19 en la oración. La Biblia está llena con porciones que puedes orar. Oración de declaración es una forma clave para ejercitar tu autoridad en la oración. Veremos esto en el siguiente capitulo. 
  • Enfócate en Dios durante tiempos de combate - El enemigo intentará desanimarte con respecto a tu autoridad. Enfócate en Dios en lugar de en las cosas que ves que están ocurriendo en el mundo. Recuerda, tienes autoridad en Cristo.
  • Mezcla la oración y la alabanza - La alabanza es la atmosfera en la que habita la verdad. Se libera poder en la Guerra de alabanza. Dios es más grande que todos los ataques del enemigo.
  • Permite que la paz de Dios reine en tu corazón - Entra en el espíritu opuesto al sistema del mundo. Una actitud de paz y gozo en medio de la oscuridad es muy poderosa (Colosenses 3:15).    
Recientemente conseguimos un Nuevo acceso a Internet debido a nuestro constante trabajo con ordenadores. Un hombre vino a instalarlo en el exterior. Mientras que estábamos en la iglesia un domingo, alguien cortó los cables. ¡No pudimos comunicarnos con nadie! Sabíamos que era un vecino poco razonable porque nos había hecho cosas malas en el pasado. En esta y otras dificultades hemos aprendido a andar en la paz de Dios y a tomar nuestra autoridad en oración poniendo en práctica estos puntos. Quizás puedas detectar que estás en algún tipo de lucha espiritual allí donde vives o trabajas. Pon en práctica el tomar tu autoridad en oración, mira a Jesús, y se consciente de que Dios te ha llamado para vivir sobre la tierra para un momento como este.

Es hora de que la iglesia de Jesucristo se levante en batalla y con agresividad tome la tierra robada por el enemigo. ¿
Vamos a permitirle tú y yo al enemigo que controle nuestras ciudades cuando Jesús murió por todo el mundo? La tierra le pertenece al Señor junto con todo lo que hay en ella (Salmos 24:1). No olvidemos esto. Esta será nuestra mejor hora si aprendemos a blandir las armas de nuestra Guerra y a estar firmes en nuestra autoridad dada por Dios. Es hora de ponerse en pie y ser conscientes de la victoria que tenemos en Cristo.  Es hora de levantarse en oración. 

“Querido Señor, te doy gracias por darle autoridad a tu pueblo para reinar sobre la tierra. Ayúdame a entender la esperanza de mi llamado. Enséñame a ejercitar esta autoridad en mi vida, mi ciudad, y mi nación. Gracias por convertirte en mi intercesor y por romper el dominio de Satanás sobre mi vida (Isaías 53:12).  Ayúdame a orar y buscar justicia en la tierra a favor de los demás. Te doy gracias por darle autoridad a tu pueblo para someter a poderes y principados (Efesios 3:10). Yo he elegido reinar contigo y andar en Tu autoridad.  ‘Jehová es un guerrero. ¡Jehová es su nombre! (Éxodo 15:3).  Soy llamado a declarar Tu autoridad y a reinar sobre la tierra contigo (Apocalipsis 1:6). A través de la oración de autoridad, puedo ejercer tu Victoria sobre la (Romanos 16:20, Colosenses 2:13-15) y luchar por las naciones (Salmos 2:7).  ¡Bendito sea Jehová,  mi roca, quien adiestra mis manos para la batalla y mis dedos para la guerra!’ (Salmos 144:1). En el nombre de Jesús, amen.”

En nuestra siguiente carta veremos más acerca de nuestro llamado para reinar con Cristo. 


"Por lo demás,  hermanos míos,  fortaleceos en el Señor y en su fuerza poderosa. Vestíos de toda la armadura de Dios,  para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo, porque no tenemos lucha contra sangre y carne,  sino contra principados,  contra potestades,  contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto,  tomad toda la armadura de Dios,  para que podáis resistir en el día malo y,  habiendo acabado todo,  estar firmes” (Efesios 6:10-13).



Por Debbie Przybylski

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